El agua es, al mismo tiempo, elemento y metáfora. Es el agente químico que fija la imagen en la cianotipia, pero también es fuente de disfrute, de memoria veraniega y de reivindicación de lo natural. 

En esta serie de cuatro piezas, el azul fotográfico se convierte en superficie de contemplación y en recuerdo líquido: entre el mar abierto, el gesto íntimo de un cuerpo saliendo del agua, la resistencia de un cactus que la guarda en silencio, y la promesa de dos hamacas orientadas hacia un horizonte que apenas se intuye.

La palabra escorrentía nombra al agua que fluye por la superficie tras la lluvia o el deshielo, el agua que resbala y se escurre, dejando apenas un rastro de su paso. Escorrentía invisible alude a ese gesto efímero: las gotas que brillan un instante sobre la piel o la materia y desaparecen, transformadas en memoria azul.

Cada imagen está revelada manualmente en cianotipia sobre papel de algodón, reforzando la conexión entre lo matérico, lo natural y lo poético.

La serie se compone de las siguientes obras:

·Destello · Rastro · Reserva · Promesa ·

Actualmente, puedes visitar la exposición en el Espacio Recoveco del Grupo San Valero de la Universidad San Jorge, en Zaragoza (España)

Jorge Aliaga